real jaen-merida
Actualidad
Comparte

Desde que Eloy Jimenez llegó al banquillo emeritense hace hoy justo una vuelta, no ha engañado a nadie. Lo tuvo muy claro desde el principio: primero salir del penúltimo puesto en que cogió al equipo y dejar en un segundo plano el juego bonito. Ganar, después ganar y, por último, volver a ganar. Partido a partido. Practicidad ante todo y belleza solo cuando sea necesario. Y una vuelta después, quién se atreve a discutirle? Tras la victoria de hoy, el AD Mérida se coloca cuarto, toca por primera vez los puestos que dan opción a jugar liguilla, pero todos en la entidad tienen muy claro que los árboles no pueden impedir ver el bosque. Que la música suena mejor ahora? Por supuesto. Pero que lo de hoy ya es historia, también.

Y esa filosofía en la que ninguno de los componentes de la plantilla debe relajarse si no quiere perder su puesto en el equipo es la que ha llevado a los emeritense ha lograr 37 de los 57 puntos posibles desde que el manchego cogió esta escuadra. “Conmigo cualquier jugador puede pasar de la grada al once inicial y al revés”, repite el técnico una y otra vez. Y bien que lo aplica.Y ha juzgar por los resultados, no le va mal. Once triunfos, cuatro empates y cuatro derrotas en sus 19 partidos en el banquillo hasta el momento.

El de hoy no fue un encuentro brillante ni mucho menos. Fue práctico. Como requería la situación. Con una primera parte en la que el Real Jaén lo intentó más, pero sin acierto arriba; y un segundo acto con mayor control del juego por parte del conjunto romano, que supo manejar muy bien los tiempos cuando se adelantó en el marcador con gol de Hugo Díaz mediada la segunda parte. Pudo rematar el partido a la contra, pero tuvo la suficiente serenidad para no cometer errores cuando más apretaba el rival.

El club ya está donde quería estar, en puestos de playoffs, pero sabe que queda lo más difícil: mantenerse. Nada de confianzas y toda la moral del mundo para afrontar el siguiente partido, el domingo a las 17 horas en el Romano frente al Sanluqueño. Queda mucho, paso a paso.

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *